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miércoles, 2 de julio de 2008

El karateka matón

Pan.

El makiwara es una tabla de madera de un metro y medio de alto; un extremo va enterrado en el suelo y el otro se recubre con una almohadilla hecha de paja.

Pan.

El makiwara ha sido utilizado desde hace siglos por los karatekas.

Pan.

El karateka se ubica a un metro del makiwara con las piernas separadas, y, coordinando el movimiento de cadera con los brazos, dispara puñetazos a la almohadilla de paja.

Pan.

El makiwara se mueve, se inclina unos grados cada vez. Y cada vez retorna a la posición original.

Pan.

Otro tanto hace el karateka antes de volver a golpear.

Pan.

El dojo está vacío salvo por Javier, por eso sólo hay una luz prendida. A él le basta para poder pegarle al makiwara.

Pan.

Cecilia.

Pan.

***

Los pies desnudos deslizándose por el piso del dojo hasta sacarse ampollas.

Mientras Javier recorre el dojo de un extremo a otro, ejecutando siempre la misma técnica, piensa.

Cecilia.

***

Los okinawenses lo llaman Kusanku, por el nombre de su creador Kung Siang Chung. Los japoneses que siempre entienden todo mal, terminaron por llamarlo Kanku Dai que significa 'la contemplación del cielo'.

Es el katá más largo de todo el karate japonés.

El primer movimiento, hecho con las manos juntas que parten de la cintura hasta quedar sobre la cabeza, representa al sol apareciendo por el horizonte, pero uno se da cuenta de ésto sólo si tiene mucha imaginación o mucha experiencia.

Un movimiento se sucede a otro, se encadenan, brutales golpes, puntapiés y puñetazos, férreos bloqueos y agarres contra enemigos imaginarios. De pronto el kiai.

-Ehhiii!

El katá continúa.

***

Una tarde, Javier y Cecilia, sus figuras abrazándose placidamente en la cama de él. El sol, entrando por la ventana. Agua para el mate. Planes de salir a pasear.

De vuelta en el dojo, más puntapiés y puñetazos que cortan el aire. Y por fin:

-Ehhiiiaaa!

Uno, dos, tres, cuatro segundos de silencio en el dojo desierto y en penumbra.

Lentamente, vuelve a la postura erguida desde la que partió.

Ahora se escucha la respiración agitada de Javier por todo el dojo. El sudor le recorre la frente.

Los japoneses usan el mismo ideograma para representar el cielo y el vacío. Así que el nombre del kata también podría significar 'mirando el vacío'.

Javier lo repite.

***

Los recuerdos no se van tan facilmente, no podés espantarlos a golpes como a las personas. Los recuerdos te comen desde adentro.

Pan.

Quizá con este golpe se vayan.

Pan.

O con este.

Pan.

O con este.

Pan.

***

Que son?

Javier, bañado y vestido, acaba de cerrar con llave la puerta del dojo y va caminando para su casa con el bolso en la mano cuando siente algo humedo que le moja la cara.

Sudor?

Lágrimas.

Javier no se había dado cuenta de que estaba llorando.

La gente lo ve pasar y no comprenden.