viernes, 16 de mayo de 2008

El Gran Loco



¿Cómo presentar a este monje tan poco conocido en Occidente? Si tuviésemos que buscar el San Francisco de Asis del Extremo Oriente pensaríamos en Ryokan. Para los japoneses es aquel que alcanzó, gracias a la practica del Zen (zazen), la perfección espiritual más elevada. Pero él nunca creyó haber alcanzado nada.


No hizo más que realizar la práctica de Buda, de Dogen y de su maestro Kokusen, cada vez más libre, cada vez más despojado de todo tipo de ataduras, ya sean sociales o monásticas.
Podría analizarse su vida (y obra) como la de un personaje excentrico, huraño, vagamente delirante...pero sería dejarse tentar demasiado rápido por interpretaciones que convienen y tranquilizan a la conciencia egoísta de cada uno.


Ryokan fue un monje, pero, en lugar de refugiarse en un monasterio, se dedicó a vivir su vida de manera absolutamente religiosa, sin seguir ningún sistema, ninguna ideología. Sólo el orden cósmico.


A fuerza de despojarse, de vaciarse, de liberarse, de amar a sus semejantes, Ryokan superó la dimensión del monje y se convirtió en un ser humano pleno, entero. Un hombre verdadero.
El nombre que le dieron sus padres fue Eizo. nació en 1758 en el pueblo de Izumozaki, en la costa oeste del japón. Vivió en una época en la que reinaba la paz en su país.


Su padre, comerciante próspero y poeta de cierta fama, ejercía la funcion hereditaria de jefe del pueblo (myoshu) y responsable del templo shinto. Su madre provenía de la isla de Sado.
Pasó tranquilamente su juventud en el seno de una familia religiosa, culta, pudiente. Estudió en una escuela dirigida por un letrado confusionista.
Fue generoso y sociable, le gustaba divertirse con sus amigos.


Por ser hijo mayor estaba destinado a suceder a su padre y ser jefe de su pueblo, pero pronto se dió cuenta de que dicha función le resultaría demasiado pesada, pues no sentía gusto alguno por los asuntos oficiales.


A los dieciocho años entró en un templo Zen (Kosho-ji) muy cerca de su pueblo. Allí encontraría a quién fuera su maestro, el famoso Kokusen. Eizo se afeita la cabeza y se hace monje. Ryokan es su nombre de ordenación, significa Bueno y Vasto.


En el templo de Entsu-ji, durante doce años, profundizó la enseñanza de zazen siguiendo la enseñanza de su maestro Kokusen. Pero este último muere en 1791. Ryokan decide abandonar el templo y partir a peregrinar por todo el país. Durante diez años llevará una vida errante.


Su padre se suicida a los sesenta años, tirándose al río Katsura, en Kyoto. Ryokan decide ir a esa ciudad para celebrar servicio funerario en su memoria. Algunos meses más tarde vuelve a Izumoaki, su pueblo natal.
Finalmente se instala en una ermita del monte Kugmi, llamada Gogo an (la ermita de las cinco medidas de arroz). Ryokan tiene entonces cuarenta y dos años y permanecerá allí más de veinte.


La lluvia ha cesado, las nubes se disiparon, el cielo está otra vez sereno
cuando el corazón es puro, todo es puro en el universo
confiando mi cuerpo al curso de las cosas, renuncié al mundo para ser libre
con la luna nueva y las flores he de pasar el resto de mi vida.


Para alimentarse practica takuhatsu -la mendicidad-, con su cuenco y su bastón de glicina negro. Por el camino juega a la pelota con los niños, charla y bebe saké con los campesinos. Adopta, como segundo nombre de monje el de Taigu -el Gran Loco.


Habiendo terminado de mendigar mi alimento en el camino
voy a pasear por el templo de Hachiman
los niños me ven y se dicen
"volvió el monje loco del año pasado."

Eternamente sonriente, irradia una gran pureza, una inmensa alegría y una profunda compasión. Dicen que encontrarlo era "como si llegara la primavera en un oscuro día de invierno".
Hacia el final de su vida conoce a Teishin, una monja zen joven y bonita. Con ella mantendrá una amistad íntima y profunda. Teishin siente una gran admiración hacia Ryokan.
En 1831 muere a los setenta y dos años. Teishin está a su lado.

Una noche calma, debajo de la ventana vacía
me siento en zazen envuelto en mi kesa
ombligo y nariz en la misma línea
orejas y hombro en el mismo plano

la ventana se pone blanca, la luna empieza a salir
cesó la lluvia pero siguen cayendo gotas de agua
hay que sentir lo que significa este momento
es vacío y silencioso, sólo el que hace zazen lo sabe.


Textos del libro Poemas del Gran loco.


Un hombre como Ryokan era un verdadero monje, un monje de un rango inferior y Shakyamuni era igual. No tenían necesidad de convertirse en jefes de templo, y por no tener necesidad de nada fueron grandes. ¿Por qué?


Porque poseían la única cosa que no puede ser ni quemada por el fuego ni inundada por el agua. Su espíritu era diferente del de los que claman sin cesar: « No empuje, no empuje », y que se pelean como niños para promover su carrera. Éstos, incluso cuando ascienden, son pobres.


Kodo Sawaki


sábado, 10 de mayo de 2008

Te



(Armonía, respeto, pureza y tranquilidad).

En la era Moromachi, la ceremonia del Te estaba limitada a los monjes Zen, que encontraban en ella la realización estética de sus intimas aspiraciones.

En el periodo de Momoyama, se hizo popular especialmente entre las clases militares(shogunes y samurais).

Se trata de un paso de gran importancia para el arte de la cerámica en Japon, los objetos empleados en el cha no yu llegaron a tener una categoría muy especial en el campo artístico y toda su manufactura estuvo en manos de Maestros muy celebres en aquella era.



Uno de ellos y sin duda alguna el que le dio mayor auge e impulso al arte del Te, fue Sen no Rikyu(1521-1591). Este gran Maestro fue protegido con privilegio por parte de Oda Nobunaga y por Toyotomi Hideyoshi, el les enseño el camino de toda ética y forma.


El ideal de Sen no Rikyu era evitar la ostentacion y conseguir el máximo de armonía interior, pureza y de quietud de espíritu, quiso alcanzar una naturalidad en medio de una simplicidad llena de paz interior.

Los nobles japoneses que estaban inmersos en los afanes y vicisitudes de luchas y pugnas con sus rivales, encontraron en el cha no yu la forma de alcanzar la paz interior en medio de sus frenéticas actividades.




Estos grandes shogunes, Nobunaga e Hideyoshi vieron en esta ceremonia un modo de encontrar la armonía en medio de sus ansias de poder, llegaron a proteger a los Maestros que mas destacaban.


El auge de esta ceremonia fue la causa del desarrollo del arte cerámico y porcelana, las tazas denominadas chawan llegaron a adquirir gran valor y eran realizadas con extraordinario gusto artístico. Al principio se importaban de china y cores, pero poco a poco fueron a pasar a manos de artistas japoneses que iban perfeccionando su diseño.

La simplicidad y la rudeza de las tazas utilizadas para el arroz en corea llamaron enormemente la atención del Maestro Sen no Rikyu, este seria el origen y orientación de los maestros artesanos ceramistas: crear objetos simples(WABI) y una imperfección aparente(SHIBUMI) propias de los coreanos con añadidura de los detalles japoneses inconfundibles.


Estilos como Shino, Raku y Nezumishino llegaron a cautivar a los Maestros del Te.


La ceremonia del te que en un principio fue introducida por la secta Budista Zen con sentido religioso, empezó a desarrollarse en los templos, o en casas separadas por biombos especiales a tal fin.

Sen no Rikyu ideo un tipo de estructura separada, este fue el inicio de las "casas de te".

Koma: las mas pequeñas de no mas de 4 tatami y medio.

Hiroma: las mayores.

La entrada a estas se hace a través del nijiriguchi, pequeña puerta de menos de 1 metro de altura, debiendo se de inclinar profundamente el invitado, gesto de humilde, purificacion, el ambiente dentro debe ser de media luz que pasa por los shoji (rejillas de madera con papel de arroz).



El tokonoma es un entrante en la pared en el interior, en el se colocan elementos decorativos: un kakemono (pintura colgante o kanji) y chabana (flores arregladas dentro de la estación del año).

En su interior están todos los instrumentos para realizar la ceremonia:

Fusuka- Chakin: pieza de lino para limpiar.

Chai'ire: cajita lacada para el te.

Mizusashi: jarra de agua.

Kama: tetera.

Mizukoboshi: cuenco para echar el agua sobrante.

Hishaku: cuenco de bambú para verter el agua.

Chashaku: cucharilla de te.

Chasen: batidor de laminas de bambú.

Matcha:tipo de verde en polvo.



Toda la casa tiene un aspecto de cabaña de campo, techos de materiales rusticos entrelazados, paredes cubiertas de barro mezclados con cañas y juncos, troncos de arboles con su corteza o bambúes, símbolos humildes y nobles. (SABI, WABI).

Este estilo arquitectónico denominado sukiya muestra siempre esta gran simplicidad, esta sencillez y naturalidad pueden descubrirse aun en los mejores edificios y palacios de Japón, siendo la esencia de la mejor arquitectura japonesa.





domingo, 27 de abril de 2008

Mitsugi Saotome

"El Aikido enseña un secreto sencillo:el desarrollo de una vida mejor depende de si nos mejoramos a nosotros mismos. El Aikido no ofrece milagros, excepto el milagro de nuestra propia existencia y de nuestro potencial humano. Tengamos presente que somos parte del universo. Arruinar nuestra vida o desperdiciarla es arruinar una parte del universo. Con nuestro nacimiento tenemos la llave que abre la parte del cielo. El deber mas importante en la vida de cada persona es usar esa llave, y hacer de nuestra vida una manifestacion del cielo que
esta en nuestro poder crear".
Mitsugi Saotome

lunes, 21 de abril de 2008

Gran pateador


Yo utilizo tan sólo tres patadas - la patada lateral, la patada circular y la patada de gancho - pero llegan al oponente desde ángulos tan diferentes que podrías pensar que utilizo 20 patadas en mi arsenal.

La patada lateral se puede transformar, igualmente, en una de gancho. Recuerda: debido a que todas vienen por el mismo camino, no puedes saber exactamente cuál es hasta que la pierna no está estirada. Y afortunadamente, cuando te das cuenta qué tipo de patada es, ya es demasiado tarde para reaccionar.

El único camino de obtener una buena capacidad de reacción es a través del "sparring" (combate). Yo soy un tipo con suerte, me encanta entrenar y pelear. Me gusta pelear con cinturones negros, con peleadores callejeros y con Campeones del Mundo.
La única forma verdadera de aprender, la única manera correcta de saber si tus técnicas de pateo son buenas es a través del combate. Eso es algo definitivo. Puedes practicar todas las formas que quieras, aprender todas las técnicas y dominar los movimientos la defensa personal, pero cuando peleas es cuando necesitas, timing, distancia, velocidad, potencia, etc... Esta es la razón por la cual el Karate es para mí un Arte Marcial, y "marcial" significa un arte de tipo guerrero.

Debido al problema en mi pierna, me tuve que convertir en lo que podemos denominar "listillo". Todo el mundo sabía que la patada circular les iba a llegar, y lo mismo pasaba con la lateral y la de gancho. Pero el problema era saber cuál de ellas lanzaba y dónde iba a golpear.

Por ejemplo, la mayoría de la gente gira la cadera cuando va a lanzar la patada lateral, gira su cadera porque no puede levantar su rodilla lo suficiente. yo no. Cuando la mayoría de la gente lanza una patada circular apuntan con la rodilla al oponente. Una vez que tu rodilla apunte al oponente, él ya sabe qué patada va a venir.

Mis tres patadas vienen desde la misma posición, desde la misma colocación de las rodillas. Nunca sabes cuál de ellas va a salir disparada... ni yo tampoco. Todo lo que hago es dar un paso hacia adelante y observar tu reacción o lo que crees que yo voy a hacer. Luego, tan sólo tengo que reaccionar a tu movimiento.
Bill Wallace

domingo, 13 de abril de 2008

Aprender a Aprender

Muchas artes marciales tradicionales han crecido en occidente desde su creación, pero en muchos casos no ha sido así con la tradición que subyace en el verdadero aprendizaje de las artes.
Por el contrario, esta tradición se ha ido mermando para dar paso a un practico comercio e intercambio de intereses entre alumno y profesor.

Para entender este proceso de aprendizaje de trabajo en las artes marciales, puede ser útil examinar la relación entre el maestro y el alumno, ya que en esta relación se encuentra la clave para el éxito o el fracaso de la enseñanza.
El alumno debería ver al maestro como a alguien que ha cultivado unos conocimientos y esta dispuesto y capacitado para enseñárselos. A su vez, el maestro debería mirar al alumno como a alguien capacitado para recibir sus enseñanzas e incluso, posiblemente, superar su propia habilidad en el arte.

En el caso de las artes marciales, enseñar es mucho mas difícil que aprender,(señalo todos los
preceptos, ideas y conocimientos que implican una buena preparación para estar al frente de una clase con una disciplina tan completa y la responsabilidad para con el budo y los alumnos) por una razón muy importante.


En la mayoría de los casos, el alumno rara vez se da cuenta de que el aprendizaje solo puede ocurrir cuando se dan las condiciones apropiadas.Los maestros del pasado preparaban a sus
alumnos física, mental y espiritualmente. Hoy, cuando un alumno recibe el Cinturón Negro, asume en muchas ocasiones que esta es la primera etapa de su maestría. Pero obtener
el cinturón negro solo significa que el alumno ha dado el primer paso para aprender como
aprender.

Otro problema son los profesores que por deporte, tienden a acumular cinturones negros, sin
importar si tienen el verdadero nivel que ostentan, menos aun les importa lo representativo de los mismos como imagen del arte marcial al que pertenecen.


Los alumnos deben ser instruidos desde el principio, antes de iniciar cualquier tipo de entrenamiento, en como aprender a cultivar una mente totalmente abierta y receptiva.
No es tarea fácil. Si el maestro no realiza esto con el alumno o el alumno nunca lleva a
cabo este aprendizaje, el rumbo habrá sido fijado hacia el desacuerdo y la frustacion.


A su vez tenemos la falsa humildad de algunos profesores que se manifiestan humildes en el habla, pero en la acción su soberbia es ilimitada, otro caso es el de un profesor que por diferentes circunstancias no practico con la mejor diligencia técnica y su gran corazón no alcanza para complementar sus carencias técnicas y metodologicas a la hora de enseñar, ya sea desde la
calistenia, o el enfoque de la practica, dirigida para aportar un progreso, asistido por ideas
claras. Una lesión se puede convertir en un problema a la hora de estar preso de la forma, manteniendo una errónea verticalidad, tanto con sus alumnos, como consigo mismo.


Estos son factores que en la globalizacion de un profesor, pude llegar a desalentar a mas de uno.
Los modernos practicantes de artes marciales tienen lo que podría llamarse "mentalidad televisiva", que puede desconectarse o cambiar de canal cuando falla. En vez de plantar cara al reto que supone el entrenamiento, los alumnos se han acostumbrado simplemente a
desconectar o a esperar que se emita un mejor programa de television.


Cuando realizan una técnica que no sale, esperan a que su profesor, maestro o instructor les explique personalmente como se realiza dicha técnica, con todos los detalles y las veces necesarias.


En este caso el mayor culpable es el maestro, y el mas perjudicado el alumno, ya que de esta forma estamos creando un alumno indolente que se esta perdiendo una parte muy importante
de su aprendizaje, que es su propia manera de aprender a aprender.


A su vez el hecho de acumular cinturones negros, logra cercenar el ku-hu, las ganas y la obligacion de aprender del estudiante, para que tanto sacrificio, si igual haciendo acto de presencia me convierto en Kuro-Obi, es una verdadera lastima por esos cinturones
negros engañados en su buena fe algunos y de listos otros, que piensan o se creen tener gran conocimiento de las artes marciales o del arte que participan, pero que en definitiva; "SON LA POBREZA DE LAS ARTES MARCIALES"